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Cambio climático: política de tecnología y derechos humanos (2011)

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Introducción

Climate Technology PolicyLa transferencia de tecnologías es uno de los temas centrales de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el tratado con el que se están negociando actualmente las acciones globales contra el cambio climático. En dicho tratado, los países más ricos, tras reconocer su mayor contribución al problema del cambio climático y su mayor capacidad para afrontarlo, aceptaron poner las tecnologías a disposición de países en desarrollo para ayudarles en la gestión de los impactos del cambio climático, así como en la transición a economías de bajo carbono. Hasta que la transferencia tecnológica sea “efectiva”, los países más pobres no estarán obligados a aceptar los acuerdos sobre emisión de gases de efecto invernadero.
La transferencia tecnológica quedó en gran parte paralizada desde la ratificación de la CMNUCC en 1992 hasta la Conferencia de las Partes celebrada en Bali en 2007. Sin embargo, desde esta reunión ha quedado claro que el avance en el tema del cambio climático depende de la actividad de la transferencia tecnológica. Así pues, ahora es el momento de empezar a reflexionar sobre algunas consecuencias de la política establecida para esta difícil situación sin precedentes, incluyendo las dimensiones de derechos humanos.

Teniendo en cuenta todo esto, el Consejo Internacional ha decidido proseguir su extensa investigación sobre cambio climático con un proyecto que podría permitir relacionar y enunciar una serie de preguntas más específicas sobre políticas en temas que hasta la fecha han quedado desvinculados, pero que de hecho tienen una relevancia mutua. El proyecto podría servir de orientación a los diseñadores de políticas en cuanto a la importancia de las prácticas y los principios de derechos humanos aplicados en las políticas tecnológicas. También podría ayudar a las organizaciones de derechos humanos a entender un tema actual urgente que parece tener unas implicaciones importantes en derechos humanos tanto a corto como a medio plazo.

Las dimensiones de derechos humanos en cuestión de política tecnológica
Las acciones y las decisiones relacionadas con la tecnología afectarían más al ámbito de los derechos humanos que muchos de los temas relacionados con el cambio climático. El impacto sería principalmente de dos tipos: uno inmediato y otro a largo plazo. Y en los dos casos se verían implicadas tanto tecnologías duras como tecnologías sencillas. (Las Hard Technologies, o tecnologías duras, incluyen las infraestructuras y el hardware; las Soft Technologies, o tecnologías sencillas, incluyen las políticas y los mecanismos institucionales, así como el saber hacer).

En primer lugar, se requerirían soluciones tecnológicas para asegurarse de que las esperadas consecuencias del impacto del cambio climático en los derechos humanos pudieran evitarse o minimizarse. En pocas palabras, se necesitan soluciones tecnológicas para la adaptación, especialmente allí donde el cambio climático pone en peligro la subsistencia básica. Como apunta la Guía del ICHRP, algunos de los peligros que se esperan son las sequías, la salinización de las aguas y el aumento del nivel del mar. Así, medios de vida como la agricultura, la ganadería y la pesca están en serio peligro, además de que los terrenos podrían quedar reducidos o incluso desaparecer. Para poder afrontar las peores consecuencias de estos impactos (migraciones masivas y conflictos), se debería encontrar soluciones rápidamente y ejecutarlas. En cada caso, las soluciones dependerían en parte de la disponibilidad de la tecnología apropiada para proporcionar nuevas condiciones de vida tras un cambio climático. Actualmente, se investiga para poder desarrollar algunas de estas tecnologías; sin embargo, hay ciertas tecnologías que ya existen, pero que todavía no están disponibles en los lugares donde más se necesitarían. Por ejemplo, están las tecnologías de tratamiento del agua para la desalinización y el riego, o soluciones para la agricultura como el hecho de cambiar o reducir los ciclos de los cultivos. Otras tecnologías interesantes podrían abarcar desde la protección contra temperaturas elevadas con materiales de construcción o técnicas de aireación, hasta la construcción de muros protectores u otras medidas contra la subida del nivel del mar, o frenar la propagación de enfermedades como la malaria o la fiebre del dengue, etc.

No obstante, la inversión en estas tecnologías va más allá de los recursos de muchos de los países que se verían más afectados. Así pues, llega el momento crítico de encontrar el modo de poner a su disposición estas tecnologías a bajo coste o sin coste alguno, para poder evitar males mayores. Como dice la Guía del ICHRP, relacionar el análisis de los derechos humanos con los impactos del cambio climático puede ayudar a dirigir la atención hacia donde se prevén mayores daños, y también puede guiar las respuestas de modo que sean más útiles y relevantes. Desde el momento en que estas soluciones implican un saber hacer tecnológico – del que en cierto modo también dependen –, puede ser útil introducir cuanto antes el punto de vista de los derechos humanos, tanto en el desarrollo como en la entrega de estas tecnologías. Allí donde estás consideraciones todavía no se tengan en cuenta en el debate del cambio climático, deberán concentrarse en prestar atención a las consecuencias para los derechos humanos. Allí donde las agendas se hayan detenido, echar un vistazo a las necesidades de los derechos humanos puede dar una orientación muy útil. En ambos casos, poner los derechos humanos bajo la lupa puede ayudar a los diseñadores de políticas a darse cuenta de la necesidad de una respuesta intensa, coordinada y creativa técnicamente, y en algunos casos también legalmente, para luchar contra los efectos del cambio climático manteniéndose dentro de las condiciones de la CMNUCC.

En segundo lugar, como también explica la Guía del ICHRP, debido a las políticas de mitigación del cambio climático, el desarrollo a largo plazo, del que en última instancia depende el respeto de los derechos humanos, llegará bajo mucha tensión. Para los países desarrollados y los países en desarrollo – especialmente para estos últimos, en los que en muchos casos los derechos humanos básicos todavía no se respetan y en los que el desarrollo apremia –, el desarrollo dependerá cada vez más de las tecnologías eficientes, limpias y renovables. De hecho, será necesaria una entera reestructuración de las economías. La necesidad de establecer un entorno seguro para los derechos humanos en todo el periodo de acondicionamiento para el cambio climático exigirá la diseminación (y transferencia) de tecnologías para la generación y distribución de energía, para el transporte, las viviendas, la producción de agua y así sucesivamente.

Esta no es una petición controvertida, pero hasta ahora se le ha prestado muy poca atención a las consecuencias que tendría para los derechos humanos una falta de tiempo en la planificación. Por ejemplo, si la transferencia de tecnología se realiza lentamente o no se lleva a cabo, inevitablemente individuos de muchos países deberán acceder a suministros energéticos basados en el carbono para satisfacer sus necesidades inmediatas de desarrollo. Por consiguiente, hay que considerar la posibilidad de que el camino a la tecnología, teniendo en cuenta los derechos humanos, puede implicar que sea más necesario, en vez de menos, el acceso a las tecnologías ricas en carbono en algunos países pobres, al menos a medio plazo. Puede ser útil evaluar hasta qué punto necesitarán ayuda los países que cambian a energías menos ricas en carbono, así como ofrecer una orientación de hacia dónde y cómo es mejor dirigir la ayuda. En muchos países, el respeto a largo plazo de los derechos humanos básicos (relacionados con los alimentos, el agua, la pobreza, la salud y la vivienda, e incluso la cultura y los medios de vida) dependerá de que el paso del carbón a los combustibles limpios se haga de forma estructurada, controlada y con la información suficiente. Ser consciente de estos requisitos proporciona las bases apropiadas para evaluar y concretar las promesas, todavía vagas, sobre el futuro progreso tecnológico frente a las necesidades que ya existen y que sólo empeorarán con el paso del tiempo.

En cada una de las áreas presentadas, observar los derechos humanos desde un punto de vista diferente puede aportar un matiz esencial a las políticas. Puede ayudar a asegurar el acceso equitativo a las nuevas tecnologías en los países destinatarios, teniendo muy en cuenta el hecho de que la participación y el acceso desiguales pueden reforzar a la vez el privilegio y la vulnerabilidad. Y también puede ayudar a determinar cuáles de las muchas posibles soluciones tecnológicas deberían aplicarse en un contexto dado, centrándose en la principal responsabilidad de mantener unos niveles básicos de respeto de los derechos para aquellos que sufran los impactos del cambio climático.
Durante la realización de este proyecto en 2009, se irán redactando diferentes documentos de trabajo, así como un informe completo (disponible en Octubre 2011) sobre las dimensiones de derechos humanos en cuestión de política de tecnología climática, y una serie de recomendaciones.

Documentos